¿Puedo asegurar mi coche a nombre de otra persona para ahorrar?

Dice el refranero que quien hizo la ley hizo la trampa. Con frecuencia la gente asegura su vehículo a nombre de algún familiar con más años de aseguramiento, para ahorrarse unos cuantos euros en el recibo.

La verdad es que si nos podemos a comparar, hay una gran diferencia entre quienes tienen bonificación por buenos antecedentes, y aquellas otras personas que no han tenido nunca un seguro a su nombre. Trataremos seguidamente esta cuestión porque existe una normativa generalizada que siguen las compañías de seguros, pero no todo es color de rosas.

Para intentar entender bien la cuestión que planteamos, debemos saber que en el contrato de seguro intervienen varias figuras. Vamos a tratar aquí aquellas que nos interesan:
– Tomador
– Asegurado
– Conductor.
Imagen: pixabay

 

El tomador: es la persona que contrata el seguro, puede ser propietario del vehículo o no, y puede o no estar declarado en la póliza como conductor. También puede ser una persona jurídica. La ley le confiere una serie de derechos y obligaciones.

 

El Asegurado: en los seguros de autos, generalmente, corresponde al propietario del vehículo.

 

El conductor: será aquella persona declarada en póliza, puede ser el tomador, el propietario o bien otra persona distinta.

 

Una vez contempladas estas tres figuras fundamentales en todo seguro de vehículos, vamos a continuar, pero antes de profundizar más en el tema, tengamos en cuenta lo siguiente:

 

El tomador del seguro, es la figura que toman las compañías como referencia para poder emitir un presupuesto. Si el tomador del seguro es una persona con muchos años de experiencia y con buenos antecedentes, tendrá bonificación en cualquier compañía por no siniestralidad. Sin embargo, si el tomador del seguro ha ido teniendo siniestros a lo largo de los años, los presupuestos que se soliciten en su nombre, tendrán recargo por siniestralidad, aunque lleve muchos años asegurado.

 

¿Pero por qué es así?

 

En 1997, se crea en España por iniciativa del Sector Asegurador, lo que se conoce en el mundillo como TIREA (Tecnologías de la Información y Redes para las Entidades Aseguradoras). Se trata una empresa de soluciones tecnológicas que funciona como un centro de registro e intercambio de información. Los datos por siniestralidad del tomador quedan resgistrados en este centro con su DNI o CIF.
De este modo, las compañías aseguradoras cuando van a emitir un presupuesto, saben de antemano las características del tomador, estableciendo de este modo los precios en función al riesgo que estadísticamente van a asumir, sea cual sea su compañía anterior de procedencia.

 

Partiendo de esta premisa, tenemos que considerar que un mismo tomador puede tener multitud de pólizas, beneficiándose por sus buenos datos de bonificación, en los precios de cada una de ellas, pero al mismo tiempo, los siniestros de cualquiera de esas pólizas, perjudicarán sus antecedentes en un único registro, el registro que se hará de él en TIREA.

 

A veces, cuando pedimos precio, ocurre que las compañías no pueden conectarse a TIREA por diversas circunstancias (no constan datos del cliente solicitante en el centro registrador, el cliente ha tenido pólizas de seguros, pero ya no están en vigor…), en ese caso, los presupuestos se disparan porque las compañías no pueden conocer qué tipo de riesgo es el que están asumiendo.

 

No nos alejemos mucho de lo que nos interesa, pero pongamos encima de la mesa la conclusión anterior. Ya sabemos que si finalmente ponemos el seguro de nuestro coche a nombre de otra persona, el tomador de nuestra póliza puede verse perjudicado en un momento futuro si tenemos siniestros. ¿En qué momento? Si el vehículo con el que hemos tenido siniestros, tiene una póliza que está en la misma compañía que el tomador, en las renovaciones de sus seguros. Y si nuestra póliza está en otra compañía, cuando el tomador acuda a cualquier otro asegurador a preguntar precio.

 

Si todas las partes asumen esto, ¿puedo entonces asegurar mi coche a nombre de otra persona para ahorrar? La respuesta es muy sencilla, depende… ¿De qué? Depende de la edad del propietario del vehículo. ¿Y por qué? Por las normas de suscripción de las aseguradoras.
Desarrollemos esto teniendo en cuenta las figuras que citamos antes:
TOMADOR | ASEGURADO | CONDUCTOR
Si no quieres encontrarte con problemas a la hora de un siniestro, el propietario del vehículo, es decir, la persona que aparece en el permiso de circulación, debe aparecer siempre como asegurado.
TOMADOR | ASEGURADO / PROPIETARIO | CONDUCTOR 
Partiendo de esta base, se pueden dar dos circunstancias:
ASEGURADO = PROPIETARIO ( de entre 18 y 25 años)

 

En esta primera circunstancia, es decir, si tienes entre 18 y 25, no vas a poder asegurar el vehículo a nombre de otra persona, es decir, no vas a poder poner de tomador a otra persona para ahorrar en el seguro. ¿Por qué? Porque las compañías se las conocen todas y entienden que quien va a hacer uso del vehículo es el propietario del mismo, independientemente de que al intentar hacer la póliza declaremos como tomador y conductor a otra persona. En este supuesto, el presupuesto te lo harían en función a las características de tu perfil. Y no todas las compañías aseguran perfiles de jóvenes.

 

ASEGURADO = PROPIETARIO ( mayor de 25-26 años y 2 años de carnet mínimo)

 

En este caso, sí podemos poner como tomador de la póliza a otra persona para ahorrar en nuestra póliza de seguros. Además, en la mayoría de las compañías, no sería preciso indicar que el conductor del vehículo es su propietario, podríamos poner perfectamente como conductor al mismo tomador sin afectarle a éste en nada. Es más, cualquier persona autorizada por el tomador del seguro, podría conducir el vehículo siempre que fuese mayor de 25-26 años y tuviera 2 o 3 años de carnet como mínimo dependiendo de cada compañía.

 

Hasta aquí la norma. Lo correcto, lo que se debe hacer para evitar futuros problemas y lamentaciones.

 

Pero hay una práctica o quizás mejor decir una mala práctica de algunos mediadores que, conociendo las normas de suscripción de las aseguradoras, usan la figura del tomador también como PROPIETARIO y CONDUCTOR aun no siéndolo. De este modo, consiguen un seguro barato, pero el inconveniente viene luego, cuando tenemos un siniestro. Si se trata de un siniestro únicamente de daños materiales, la compañía nos puede aplicar una regla de equidad. Y si se trata de un siniestro importante con lesiones el perjuicio para nosotros podría ser a temer.
Fuente: LaGuíadelSeguro.es
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